Vidas Salvadas

 

Hola soy Cherifa y te contare mi historia.

Hola, me llamo Cherifa Baganan, tengo 3 años y medio, soy V.I.H. positiva y me gustaría contaros mi historia.

Cuando yo era tan solo un bebe de 3 meses, mi padre abandono a mi y a mi madre. Mi Mama era adicta a las drogas. No teníamos casa, ni ropa suficiente, ni agua, ni comida, (aunque yo tomaba aun el pecho) ni recursos para vivir. Después de vagabundear mucho tiempo en las calles de Fada Gourmant, (es una pequeña ciudad, unos 250-270 kilómetros de Ouagadougou-Africa del Oeste) nos encontraron unas monjitas, y nos hablaban de un centro benéfico, donde nos acogen gratuitamente y al instante.

Mi madre se tenía que prostituir, para conseguir un billete de autobús, que costaba unos 7 euros, ya que no sabía hacer nada más... Era analfabeta. Ella ya casi no tenia leche, así me dio una bolsita de helado de vainilla. El viaje de unos otros 360 kilómetros de Ouagadougou a Bobo Dioulasso duraba 5 largas horas. No teníamos pañales ni mantas, solamente 2 cubos 1 jabón para lavar la ropa y 3 helados. Así llegábamos, cansadas, hambrientas, sucias y asustadas, ya que no sabíamos a donde nos llevan y que centro será...??? Vino un chico muy amable a recogernos, nos compro agua y el llevo los cubos hasta la moto, cosa muy rara en un hombre, ya que no son muy serviciales y la mujer ensi no tiene mucho valor, la cual nos llevaría a una casa de acogida. Cuando llegábamos a esa casa, casi nos salieron nuestros ojos. Era una casa grande, con muchos otros niños y adolecentes, luz eléctrica, había agua en los grifos y por primera vez en nuestras vidas vimos unos nassaras (que significa unos blancos). Nos servían un plato de comida, que era lleno y maravilloso. Una mujer me cogía en brazos y me decía: bienvenida pequeña y me dio un beso. Me encanto y aunque me asuste un poco de haber visto esa familia que tenia la piel tan, tan blanca, me iba con ella a la ducha. Me enjabonaron de arriba hasta abajo, me arroparon y me pusieron un pañal. Me quede muy agusto y después me dieron un biberón, cosa que no eh visto nunca. Me llene con esa leche y me quede dormida en los brazos de aquella mujer. En aquel tiempo tenía yo 11 meses.

        

Mi Mama y yo tosíamos mucho, así teníamos que ir al hospital, de lo cual yo ya no salía. Las dos tenemos el sida y tuberculosis ya en estado grave. A mi mama le dieron en el instante pastillas contra la tuberculosis, y otros para el sida y con cuidarse mucho y vivir una vida sana y higiénico se pude recuperar. Pero yo tenía que quedarme en el hospital. Mis defensas eran muy pocas y encima muy bajas y me enferme cada día más. No podían tratar el sida y la tuberculosis a la vez, ya que el tratamiento es muy fuerte de ambos medicamentos. Tenía que luchar, luchar para no morir. Siempre había una chica a mi lado, que me cuidaba cariñosamente. Mi madre no pude estar a mi lado ya que era enferma también, pero aparte de eso, ella ya no tenía ni fuerzas. Los responsables de allí, vinieron cada día a visitarme, hay veces hasta 2 veces. Siempre sonriente y siempre con palabras de ánimo y cariño. Oraron por mí y me hablaban de Jesús. Aunque no entendía bien lo que me decían, me encanto, porque me sentía amada y en casa, como nunca. A pesar de los dolores y las luchas físicas que tenia, yo quería vivir. Pero un día, mi cuerpo sufrido, a decidido de dejar de luchar, la fiebre subía y subía y ni un paracetamol hacia efecto y me deje ir...

En ese momento vinieron a verme y se asustaron mucho, ya que todos los médicos decían que eh dejado de respirar. Y así era... Pero esos misioneros no dejaban de luchar por mí, pusieron sus manos en mi cabeza y pechito y empezaron a orar. Invocaron el nombre de Dios. El, Jesucristo escucho y me devolvió la vida. Estaba muerta unos 3 ó 4 minutos.

   

Los médicos/as, enfermeros/as, todos musulmanes, no creían lo que vieron. Pero así era.

Yo pesaba 2,75 Kilos con mis 14 meses de vida. Mi piel colgaba de mis huesos, ya que no tenía ninguna carne... Pero desde allí, empecé a mejorar. Con el cuidado, la higiene, la comida y dándome cuidadosamente y en el horario exacto los medicamentos, mi cuerpo reacciono bien y engordaba poco a poco y ganábamos la lucha contra la tuberculosis. Estaba 3 meses sin salir de aquel hospital, pero ya podía ir a mi casa, tomando otros medicamentos, los del sida.

Pero gracias a Dios me sientan bien y estoy con buena salud. Ya he engordado hasta 11 kilos, es poco para mi edad, pero no importa mucho, porque estoy viva y feliz. No me falta nada, tengo todo lo que necesito y como ya eh dicho, tengo una gran familia. Hoy por hoy todavía no se hablar bien, por la deshidratación tan grande que tenia y todo lo que sufrí, pero no pasa nada, ellos me entienden y si no, me hago entender. Soy juguetona, me gusta reír,  me gustan las pelotas y ropa guapa también me encanta. Hay veces yo misma me cambio solita, ji, ji, ji...

Pero aquí no termina mi historia, tristemente. Mi mamá también me abandono. Amaba mas su vida que a mí... Pero yo ahora tenga una familia que me ama, que me cuida y me basta. Ella estaba fuera de Remar unos 4 meses y claro no le iba nada bien. Dejaba de tomar fielmente las pastillas del sida y enfermo mucho peor que antes. En tal manera que se murió. Así que ahora soy huérfana, pero tengo todo lo que necesito y quiero. Ese centro benéfico me abrió las puertas, cuando yo no tenía nada, al contrario, era un caso perdido, pero ellos tanto los misioneros como los burkinabes lucharon y siguen luchando para la humanidad y a ese centro que se llama REMAR, estoy agradecida toda mi vida.

Dios os bendiga y gracias a todos por vuestra colaboración.

 

Ver mas testimonios

s5 logo