En la ciudad con mayor vulnerabilidad del norte de Chile, voluntarios de REMAR Iquique recorren las calles llevando comida caliente, abrigo y dignidad a cientos de personas sin hogar.

Iquique, situada al norte de Chile, es una de las ciudades más golpeadas por la pobreza, la migración y el consumo de drogas. En sus calles, cientos de personas —hombres, mujeres, niños y familias enteras— duermen a la intemperie, sin un lugar seguro donde refugiarse.

Desde que comenzó la emergencia por COVID-19, esta realidad se hizo aún más dura. Muchas personas perdieron sus trabajos, sus viviendas y su sustento diario, quedando completamente desprotegidas.

Frente a este escenario, el equipo de voluntarios de la ONG REMAR en Iquique se ha convertido en verdaderos “Ángeles de día”. Cada jornada recorren distintos puntos de la ciudad para llevar alimentos calientes, bebidas, palabras de aliento y compañía a quienes más lo necesitan.

Su presencia es esperada con esperanza por decenas de personas que dependen de esta ayuda para sobrevivir.

El compromiso de REMAR Iquique con los más vulnerables

En el corazón de esta ciudad costera, donde casi el 25% de la población vive en condiciones de pobreza, REMAR  trabaja sin descanso, movidos por la solidaridad y por el amor a Dios amor al prójimo.

Su misión es clara: acompañar, proteger y restaurar la dignidad de quienes han sido olvidados por la sociedad. Especialmente de personas atrapadas en adicciones al alcohol y las drogas, así como de familias que viven en extrema necesidad.

Un refugio de esperanza

Además del trabajo en las calles, REMAR Iquique cuenta con hogares de acogida donde ofrece un techo seguro, alimentación, cuidado y apoyo integral.

En estos espacios, las personas no solo encuentran un lugar donde dormir, sino también la oportunidad de comenzar un proceso de recuperación, sanidad emocional y reinserción social. Muchos han logrado cambiar sus vidas gracias a esta segunda oportunidad.

Una realidad que duele: cientos viven en la calle

La situación de las personas sin hogar en Iquique se ha agravado en los últimos años. A la problemática local se suma la llegada de migrantes que, mientras regularizan su situación, se ven obligados a vivir en las calles sin recursos ni apoyo.

Mujeres y niños son especialmente vulnerables, enfrentando frío, inseguridad y hambre diariamente. En medio de esta crisis, REMAR se levanta como una luz de esperanza.

REMAR: amor en acción

La labor de REMAR en esta zona de Chile demuestra que la solidaridad puede transformar vidas. Cada plato de comida, cada manta entregada y cada palabra de ánimo es una semilla de esperanza sembrada en corazones.

Estos “Ángeles de día” no solo alivian el hambre física, sino que devuelven dignidad, respeto y fe en un futuro mejor.

Súmate y forma parte de este milagro de amor

Si quieres ser parte de esta obra de amor y ayudar a que REMAR Iquique siga llegando a más personas en situación de calle, puedes colaborar hoy. Tu apoyo hace posible que estos “Ángeles de día” sigan llevando esperanza donde más se necesita.