Durante julio y agosto, los voluntarios de REMAR USA prepararon y enviaron dos contenedores con mobiliario, ropa, camas, utensilios y otros recursos para fortalecer los hogares de REMAR y mejorar la vida de niños, jóvenes y adultos.

 Hay ayudas que llegan en forma de una caja, una cama, una prenda de vestir o un utensilio de cocina, pero cuyo verdadero significado va mucho más allá de lo material. Durante los meses de julio y agosto, REMAR USA ha preparado y enviado dos nuevos contenedores de ayuda humanitaria destinados a fortalecer la labor que la organización desarrolla en El Salvador y República Dominicana.

 

Detrás de cada contenedor hay muchas horas de trabajo, manos que colaboran, voluntarios que dedican su tiempo y, sobre todo, un profundo deseo de servir y bendecir la vida de quienes más lo necesitan.

 

De Miami a El Salvador: recursos para fortalecer hogares de REMAR

 

En el mes de julio, REMAR USA preparó y envió un contenedor con destino a El Salvador. En su interior viajaron muebles, ropa, utensilios, aparatos, artículos para el hogar y diversos recursos que serán utilizados para fortalecer los hogares de REMAR en el país.

 

Estos hogares acogen y acompañan a niños, jóvenes y adultos que necesitan un lugar seguro, atención y nuevas oportunidades para sus vidas. Cada elemento enviado contribuye a mejorar las condiciones de estos espacios y a que puedan continuar desarrollando su labor de atención y acompañamiento.

 

El contenedor fue preparado con gran esmero por los voluntarios de REMAR USA, conscientes de que todo lo que se consigue y se coloca dentro llegará a personas y comunidades que lo necesitan.

 

En agosto, la ayuda se envió a REMAR en Santo Domingo

 

Un segundo contenedor fue enviado durante el mes de agosto con destino a REMAR en Santo Domingo, República Dominicana, donde la mayor parte de las personas atendidas son niños y jóvenes.

 

Camas, literas, mobiliario, utensilios de cocina, ropa y otros artículos forman parte de esta ayuda que permitirá mejorar y fortalecer los espacios donde estos niños y jóvenes viven, crecen y reciben acompañamiento.

 

Cada centímetro del contenedor ha sido aprovechado y preparado con esfuerzo. Pero, sobre todo, ha sido preparado con amor y con la alegría de saber que aquello que para algunos puede parecer una simple donación,  un mueble, una cama o una prenda de ropa, para otros puede significar comodidad, dignidad y una mejor calidad de vida.

 

Porque cuando un contenedor llega a su destino, no llegan únicamente recursos: llegan también ánimo, fortaleza y la certeza de que hay personas en otro país que están pensando en ellos.

 

Cada contenedor comienza mucho antes de llegar al puerto

 

Una parte importante de la labor de REMAR USA consiste precisamente en la recogida y recuperación de muebles, ropa, utensilios y diferentes artículos que posteriormente pueden ser destinados a los contenedores de ayuda humanitaria.

 

Es un trabajo que requiere organización, esfuerzo físico, tiempo y compromiso. Los voluntarios participan en la recogida, selección, preparación y distribución de los recursos, procurando aprovechar al máximo cada espacio disponible para que los contenedores puedan viajar completos.

 

Pero detrás de todo este esfuerzo existe una motivación mayor: servir.

 

Cada voluntario que participa sabe que aquello que está preparando tendrá un destino y será utilizado para ayudar a otras personas. Por eso, cada contenedor se llena no solo de cosas, sino también de solidaridad, generosidad y amor por el prójimo.

 

Un regalo que llega para fortalecer la obra

 

La llegada de un contenedor se convierte en un motivo de alegría para las comunidades que lo reciben. Es una manera concreta de decirles que no están solas y que la labor que realizan cuenta con el respaldo de muchas personas que, desde diferentes lugares, desean colaborar.

 

Para REMAR USA, estos envíos son también una oportunidad para seguir fortaleciendo los hogares y programas que atienden a personas en situación de vulnerabilidad.

 

"Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre." 2 Corintios 9:7

 

Con esa alegría se prepara cada contenedor, con la confianza de que aquello que sale desde Estados Unidos llegará a convertirse en bendición para muchas vidas.

 

REMAR USA: más de tres décadas sirviendo a quienes más lo necesitan

 

Desde 1992, REMAR USA desarrolla una labor social y de ayuda a personas en diferentes situaciones de vulnerabilidad. El envío de contenedores es solo una de las áreas de un trabajo mucho más amplio que se mantiene activo gracias al compromiso de misioneros y voluntarios.

 

Entre sus principales líneas de actuación se encuentran:

 

Ayuda a personas sin hogar (homeless): durante los últimos años, REMAR USA ha mantenido el servicio de comidas calientes cada domingo para personas sin hogar en Broward, ofreciendo alimento, acompañamiento y un espacio de atención.

 

Atención a personas con drogodependencia:  A lo largo de estos años cientos de personas con problemas de adicción a las drogas y al alcohol han pasado por el programa de REMAR, donde reciben de manera gratuita ayuda integral y recursos básicos como hogar, ropa, cama, agua y alimentación, además de acompañamiento durante su proceso de recuperación.

 

Seguridad alimentaria: como respuesta a las necesidades sociales que se han incrementado en los últimos años, REMAR USA distribuye semanalmente alimentos a más de 150  personas en Miami.

 

Envío de contenedores: desde Miami, REMAR USA continúa enviando ayuda humanitaria a República Dominicana, Haití y otros países, fortaleciendo hogares y programas de atención a personas vulnerables.

Tú también puedes ser parte de esta cadena de solidaridad

Cada contenedor que sale desde USA necesita de muchas manos para hacerse realidad. Por eso, si vives en Florida y deseas colaborar con REMAR USA, puedes convertirte en parte de esta labor.

 Puedes ayudar donando muebles y artículos en buen estado, colaborando económicamente para hacer posible el envío de un contenedor, realizando un donativo para sostener los diferentes programas o, sencillamente, orando por cada voluntario y por las personas que reciben esta ayuda.

 Tu colaboración puede viajar mucho más lejos de lo que imaginas. Haz que tu ayuda llegue donde más se necesita. Porque cada contenedor que cruza el océano lleva mucho más que recursos. Lleva solidaridad, lleva compromiso y lleva un mensaje de amor para quienes necesitan saber que no están solos.