El Salvador, el pan nuestro de cada día

 

REMAR EL SALVADOR está finalizando las obras de la segunda planta de la Panificadora que, para consumo de sus casas de acogida y como fuente de financiación, tiene en marcha en este país centro americano.

“solidaridad”

REMAR EL SALVADOR está finalizando las obras de la segunda planta de la Panificadora que, para consumo de sus casas de acogida y como fuente de financiación, tiene en marcha en este país centro americano. Los jóvenes acogidos y los misioneros, codo con codo, avanzan laboriosamente en la construcción demostrando un entusiasmo encomiable.

El Salvador fue una de las primeras expansiones internacionales de la ONG y desde hace más de dos décadas, contra viento y marea, REMAR ha bogado mar adentro para ayudar a los más desprotegidos de este bello país tan maltratado por los conflictos bélicos y que tantas vidas sin esperanza ni futuro se perdían ante el desinterés internacional.

La visión misionera de: “porque vemos vamos” hizo necesaria la rápida intervención de esta ONG y fue abriendo casas de acogida para familias, niños y ancianos por las que han pasado miles de personas que, ahora, guardan un excelente recuerdo de la entrega y el trato exquisito que recibieron.

La ONGD REMAR cuenta con la ayuda de empresas y de particulares que, generosamente, hacen donaciones periódicas que, siendo muy importantes, resultas insuficientes por lo que el autoabastecimiento resulta una de las piezas importantes para el sostenimiento de la obra. Fábricas de todo tipo, cultivos agrícolas ecológicos respetuosos con el medio ambiente, pastelerías o panaderías son algunas de las herramientas de que hace uso la organización y que sirve, además, para hacer terapias y rehabilitaciones de las personas acogidas y para enseñarles un oficio que les sirva para un futuro fuera de la marginación.

REMAR EL SALVADOR es un modelo de gestión que demuestra la poderosa mano de Dios en la vida de los más necesitados.

“solidaridad” “solidaridad” “solidaridad”

REMAR 32 AÑOS…porqué SU corazón es inmenso y SU ayuda siempre llega.