En un país golpeado por la crisis sanitaria, voluntarios de REMAR Venezuela llevan alimentos, fe y consuelo a familiares de pacientes hospitalizados en Caracas.
En un entorno donde la crisis del sistema sanitario ha dejado a miles de familias desprotegidas, los voluntarios de la ONG REMAR en Caracas, Venezuela, siguen extendiendo su mano solidaria a quienes más lo necesitan. Esta vez, una nueva jornada de ayuda se llevó a cabo en el Hospital Vargas, uno de los centros de salud más importantes y a la vez más desbordados de la capital.
Durante esta visita, los voluntarios de REMAR distribuyeron comida caliente a los familiares de pacientes que, muchas veces, pasan días enteros acompañando a sus seres queridos sin contar con los recursos básicos para alimentarse. Este sencillo acto representa mucho más que un plato de comida: es una expresión tangible de amor y fe en medio de un entorno marcado por la escasez y la incertidumbre.
Una realidad dura: la salud en Venezuela
Venezuela atraviesa desde hace años una profunda crisis en su sistema de salud pública. La falta de insumos médicos, el colapso de los hospitales y los bajos salarios del personal sanitario han dejado a miles de pacientes en situación de abandono. En este escenario, los familiares se convierten en cuidadores, enfermeros y soporte emocional, muchas veces sin acceso a alimentos ni espacios de descanso adecuados.
REMAR entiende esta necesidad silenciosa y ha decidido estar presente, no solo con alimentos, sino también con presencia espiritual, acompañamiento emocional y palabras de vida.
“No es solo la comida, es el abrazo, el escuchar, el mensaje que les recuerda que no están solos, que Dios no los ha abandonado”, comenta uno de los voluntarios que participó en la jornada.
Evangelismo y consuelo en los pasillos del hospital
Además de atender la necesidad física, los voluntarios aprovechan para compartir un mensaje de fe y esperanza. Muchas personas reciben con mucha alegría la oración y el consuelo espiritual que REMAR ofrece, en un momento donde cualquier gesto de compasión se convierte en un bálsamo para el alma.
REMAR: 26 años acompañando a los más vulnerables
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, que nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.” 2 Corintios 1:3-4
Desde su llegada a Venezuela en 1999, REMAR ha caminado junto a las poblaciones más necesitadas. En sus comedores sociales, centros de acogida, programas de rehabilitación y en jornadas como esta en el Hospital Vargas, la misión siempre es la misma: servir por amor a Dios, sin esperar nada a cambio.
En tiempos difíciles, REMAR reafirma su compromiso con el pueblo venezolano. Esta labor no sería posible sin el apoyo de personas solidarias que donan alimentos, medicinas, ropa o su tiempo como voluntarios.
Hoy tú también puedes ser parte de este movimiento de amor.
Dona, colabora, únete como voluntario. Tu gesto puede llevar esperanza donde más se necesita. Colabora con REMAR Venezuela y forma parte de esta labor de amor y compasión.








