La Boxeadora Jennifer Salinas visita la Casa de Acogida de REMAR.

Recientemente REMAR BOLIVIA ha recibido en la Casa de Acogida de Niñas y Mujeres abusadas que tiene operativa en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra a la famosa boxeadora profesional Jennifer Marie Salinas nacida en Annandale, Estados Unidos, el  20 de junio de 1982, apodada The bolivian queen, La reina boliviana quien, próximamente, disputará la corona mundial de boxeo femenino.

Jennifer acudió, acompañada por su marido, a pasar una jornada con las decenas de jóvenes que viven y se recuperan de sus heridas en REMAR y que han sido víctimas de abusos sexuales, malos tratos, abandono y vejaciones y que, gracias al esfuerzo y el trabajo de los voluntarios y colaboradores de esta ONG ven cómo sus vidas se transforman y cambian.

La boxeadora quedó muy impresionada con el trabajo de REMAR y los logros en las vidas de unas mujeres que han sufrido lo que ella misma padeció en su infancia, el abuso sexual. Con los ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada compartió su testimonio y agradeció que haya instituciones que tengan el valor de dar la cara por las personas indefensas buscando un futuro esperanzador con el apoyo espiritual y material que reciben en la Casa de Acogida.

Jennifer comenzó en el boxeo a los 19 años, cuando trabajaba como camarera en un restaurante mexicano, en Grand Rapids, Michigan, que se hallaba al lado de un gimnasio donde se practicaba el boxeo.

Su etapa amateur duró varios años, viajando mucho para buscar contrincantes y para darse a conocer, tuvo 8 peleas durante este tiempo. Ganó los guantes de oro en 2001 en un torneo canadiense, también estuvo en Nueva York y Georgia.

De padre boliviano y madre estadounidense, vivió hasta los 15 años en Santa Cruz de la Sierra en el barrio La Morita, estudiando en los colegios

Actualmente está casada y sus hijos son Leticia, Jaida, Juan Pablo y Jalia. La canción Sé fue, de Laura Pausini, es su favorita y la película Million Dollar Baby le fascina. Le gusta la sopa de maní, plato típico de Bolivia, y, entre los colores, el negro y el café  son sus preferidos.

Es un gran ejemplo de superación, ya que tiene que estar en todas partes, llevando a sus hijos a una guardería o al colegio, boxear y entrenarse duramente unas 3h cada día, ejercer de instructora, entrenadora personal, y realizar las tareas domésticas en su hogar. Debido a todo esto conoce poco la vida social, pero aún así sacó tiempo para visitar REMAR y se comprometió, junto a su esposa, a apoyar de diversas maneras esta obra. Su ánimo y su calidez dieron a las jóvenes de REMAR un aliento especial y un empuje para seguir en la supervivencia diaria.

REMAR agradece a Jennifer Salinas por su visita, sus palabras y su apoyo y seguirá en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia y en los otros 69 países en los que opera trabajando, con la ayuda de Dios, para conseguir un mundo más justo.

SU corazón es inmenso, SU ayuda siempre llega.