Descubre la inspiradora historia de dos jóvenes rehabilitados que, enfrentando la tentación, tomaron una decisión que cambió sus vidas. Un testimonio conmovedor que te llenará de esperanza e inspiración.

En un período marcado por la devastación y la desesperanza, la droga se extendía como una sombra amenazante sobre la juventud de España. En medio de esta crisis, la ONG REMAR surgió como un faro de esperanza, rescatando vidas del abismo de la adicción. Este artículo cuenta el testimonio conmovedor de cómo la fe y la redención pueden transformar incluso las situaciones más desesperadas.

Más fuertes que la tentación

Por: Mari Carmen Jiménez

 

Corría el año 1990, la droga hacía estragos en el País Vasco, Cataluña y otras zonas  de España, pero estas dos regiones estaban a la cabeza. Cientos de jóvenes fueron ayudados en los centros de REMAR desde sus comienzos y para estas fechas, miles se habían rehabilitado. 

Venían de los hospitales que no querían convertirse en morideros del VIH, enfermedad terrible transmitida al compartir las agujas. Los heroinómanos se contagiaban sin saberlo en esos tiempos, en los que se desconocían las medicinas y casi todo, respecto a la enfermedad. 

Las cárceles también se libraban de ellos, como los leprosos del siglo XX; ofrecían a las familias recibirlos para que murieran en casa y éstas se negaban a atenderlos, así que REMAR acogía todo el que llamaba a sus puertas. Muchos murieron en esos años entre nosotros, tenemos una gran comunidad remera en el cielo, porque en su quebrantamiento final clamaron a Dios, recibiendo el perdón de sus pecados y alcanzado la paz para sus almas y espíritus. 

En este contexto los que estábamos sanos, trabajábamos para cubrir las necesidades del ministerio y entre los muchos trabajos, diferentes limpiezas, de empresas, naves industriales y un largo etc.  En ese quehacer se encontraban dos jóvenes rehabilitados,  contratados para la limpieza de una lonja en Bilbao, cuando, ante su sorpresa, en medio de toda la basura, apareció un kilo de heroína, imagino cómo se alteraría su ritmo cardíaco, ante semejante  aparición,  de pronto, vendrían  a su mente y su cuerpo, intensos recuerdos, no tan lejanos de su adicción a esta sustancia, una tentación muy intensa,  se preguntarían ¿Quién se va a enterar si nos lo quedamos y nos metemos un pico?  

Estoy segura de que este pensamiento se cruzó por su mente, pero en ese tiempo no solo sus cuerpos estaban limpios de droga, sino que  sus mentes y espíritus, habían adquirido respeto y amor al que les había sacado del infierno profundo de la drogadicción, Dios, la persona de Jesucristo y el Consolador, el espíritu Santo, así que sus conciencias limpias y despiertas no les permitieron caer de nuevo en la trampa tan bien dispuesta por el enemigo de las almas. 

Ni cortos ni perezosos tomaron la droga y se presentaron en la Guardia Civil  a quien se la entregaron, dando las explicaciones pertinentes,  y dejándoles asombrados ante su testimonio. Después, camino a casa,  imagino, irían disfrutando de la paz que  produce una conciencia limpia, así como la alegría que da la libertad de haber sido fieles a la Verdad. 

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la  palabra de verdad.” 2ª Carta de Pablo a Timoteo, cap 2.

“Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da  testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y  si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. “ Romanos 8:15-16

La historia de estos dos jóvenes es un faro de esperanza en la oscuridad de la adicción. Su testimonio nos recuerda que, incluso en los momentos más difíciles, una fe inquebrantable y la determinación pueden guiarnos hacia la redención y la libertad.

Su valentía al enfrentar la tentación y su compromiso con la nueva vida que habían construido son un ejemplo inspirador para todos aquellos que luchan contra las adicciones.

La historia de estos jóvenes también pone de relieve la importancia de la labor que realiza REMAR. Gracias a Dios y al trabajo incansable de sus voluntarios, miles de personas  han encontrado la oportunidad de salir del infierno de la drogadicción y reconstruir sus vidas.

Que su testimonio sirva como inspiración para todos aquellos que buscan una salida hacia la libertad que da una vida sin adicciones. 

Llamado a la acción

Si tú o alguien que conoces lucha contra la adicción, no dudes en buscar ayuda. REMAR tiene las puertas abiertas para quien lo necesite, ofreciendo apoyo y acompañamiento en el camino hacia la recuperación. 

No esperes, da el primer paso, en REMAR podemos ayudarte.

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