Remar, envío de contenedores.

Desde Portugal a Swazilandia.

Remar Swazilandia ha sido bendecido grandemente con la llegada de un nuevo contenedor. La ayuda humanitaria que llega desde Europa bendice a los niños que son acogidos en los hogares de Remar en este país, y de esta forma, con ayuda, es que la obra social de Remar en Swazilandia puede ir creciendo y desarrollándose, y llegar cada vez a más personas necesitadas. Qué bueno es que nos acordemos de la necesidad que otros están pasando y haya en nosotros esa intención de ayuda.

 

Los voluntarios de Remar en Portugal junto con el ministerio Partinha Constante, nuevamente lo han hecho realidad.

Damos muchas gracias a voluntarios y empresas, gracias a todos aquellos que aportan su granito de arena para que sea posible esta realidad, de seguir bendiciendo y apoyando la obra social de Remar en los países más necesitados.

 

Desde el año 2000 REMAR trabaja en Swazilandia, un país con poco más de 17.000 kilómetros cuadrados de superficie, y un millón de habitantes. Un país que no escapa a la problemática social de las adicciones y de la exclusión, por lo que la ONG REMAR mantiene abiertas casas de acogida que no han dejado de recibir a lo largo de sus años de actividad a personas necesitadas.

Remar Grecia recibe contenedor.

Desde Remar Greece, queremos agradecer a la “Fondazione Progetto Arca onlus de Milano” por la donación de un contenedor de ayuda humanitaria para los campamentos de refugiados en Grecia.

 

Este contenedor con productos alimenticios, sanitarios, ropa, juguetes, mascarillas y varios palets de croissant Bauli será de gran ayuda para los campos de refugiados.

Dentro de poco llegarán el invierno y las frías temperaturas, continuamos ayudando, y por lo tanto necesitamos de ayuda para seguir con esta labor.

 

Miles de personas en los campos de refugiados de Grecia se enfrentarán a un nuevo invierno viviendo en tiendas de campaña.

 

Ayúdanos a seguir mejorando sus vidas.

“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” – Salmo 133:1