Desde 1995, REMAR Mendoza impulsa Hogares de Cambio de Hábitos y fincas productivas que sostienen su obra social, uniendo fe, trabajo y compromiso para ofrecer nuevas oportunidades a personas en situación de vulnerabilidad.

REMAR Mendoza: compromiso sostenido con la restauración social

Desde 1995, REMAR desarrolla una labor de ayuda, amor y compasión  en la provincia de Mendoza, brindando apoyo integral a personas en situación de vulnerabilidad. A lo largo de los años, la obra ha crecido hasta albergar actualmente decenas de personas entre niños, madres, hombres en proceso de recuperación y voluntarios que forman parte activa de los distintos programas.

 

En una región próspera como Mendoza, el alcoholismo y la drogadicción continúan afectando a muchas familias. A estas problemáticas se suman situaciones de marginación, violencia familiar, personas en situación de calle y casos de depresión. Frente a esta realidad, REMAR ofrece una respuesta concreta a través de sus Hogares de Cambio de Hábitos, espacios donde las personas reciben acompañamiento espiritual, formación en valores, disciplina y herramientas prácticas para comenzar una nueva etapa de vida.

 

El pastor Ariel Lázare, Director de REMAR Mendoza y voluntario desde hace veinticinco años, ha compartido detalles del amplio trabajo que se realiza en la provincia y en otras regiones del país, destacando la importancia de unir fe, trabajo y compromiso social para sostener esta misión.

 

Granjas que restauran vidas y forman en el trabajo

 

En Mendoza funcionan tres fincas principales que sostienen tanto la recuperación de varones como la producción agrícola.

 

  • Colonia Segovia: recuperación y producción artesanal

    • Ubicada en Colonia Segovia, Guaymallén, esta granja cuenta con capacidad para 40 varones. Allí se desarrollan procesos de cambio de hábitos para personas con problemas de drogadicción.

 

Además del acompañamiento espiritual y comunitario, se realiza la crianza de animales como cerdos, patos, gansos, conejos, gallinas y pollos. También funciona una panadería artesanal cuyos productos se comercializan como parte del sostenimiento del hogar.

 

Cada tarea diaria se convierte en una herramienta de formación en responsabilidad, constancia y trabajo en equipo.

 

  • Viñas de Nabot: producción vitivinícola con identidad bíblica

    • Otra de las fincas se encuentra en San Martín, en el este mendocino, y es conocida como Viñas de Nabot, nombre inspirado en el relato bíblico de 2 Reyes 21, donde se menciona la heredad que no debía ser vendida. 

La finca cuenta con varietales como syrah, tempranillo, bonarda y uvas blancas. Parte de la producción se procesa en una bodega cooperativa, destinándose tanto a mosto como a proyectos de comercialización en el exterior. Esta iniciativa busca dar el valor justo al producto y fortalecer la sostenibilidad económica de la obra.

 

La cosecha de viñedos ya ha comenzado este año, consolidando una de las actividades agrícolas más importantes del proyecto.

 

  • Olivos, aceite y formación en panadería

    • La tercera finca alberga otro Hogar de Cambio de Hábitos para 40 varones en una vivienda de dos pisos. Allí, además del proceso de restauración personal, los residentes participan en la escuela de panadería y en el mantenimiento de 1.500 olivos.

 

En la última cosecha se recolectaron 25 toneladas de aceitunas, destinadas a la elaboración de aceite de oliva extra virgen, comercializado en distintos formatos, incluyendo bidones de cinco litros para restaurantes.

 

La producción agrícola permite cubrir los altos costos de mantenimiento: personal contratado, maquinaria, tractores, pozo de agua y una represa con capacidad para cuatro millones de litros, abastecida mediante bombeo subterráneo.

 

Trabajo comunitario y producción agrícola solidaria

 

En la zona rural, a 70 kilómetros de la capital mendocina, también se desarrolla producción de ajo, cebolla y tomate en colaboración con una comunidad cristiana boliviana. Este trabajo conjunto aporta alimentos para el consumo interno de los hogares y un porcentaje destinado al sostenimiento económico de la obra.

 

Todo lo recaudado se reinvierte en el mantenimiento de las fincas y en la labor social que REMAR desarrolla en Argentina.

 

Condimentos solidarios que llegan a todo el país

 

Hace aproximadamente cinco años se estableció un convenio con la empresa Las Elviras Especias, mediante el cual se comercializan condimentos con una etiqueta que indica: “Comprando este producto estás colaborando con la ONG REMAR Argentina”.

 

Estos productos se distribuyen desde Mendoza a todo el país, alcanzando ciudades desde La Quiaca hasta la Antártida. Esta iniciativa no solo permite sostener económicamente la obra, sino también dar a conocer el trabajo social que se realiza.

 

Como afirma la Escritura:  “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.” (Colosenses 3:23)

 

Este principio guía cada actividad productiva y social en Mendoza.

 

Un trabajo hecho con amor que devuelve la dignidad

 

Desde 1995, REMAR Mendoza ha sido instrumento de restauración para cientos de personas de manera directa y miles de forma indirecta. Los Hogares de Cambio de Hábitos representan una oportunidad real de comenzar de nuevo, recuperar la dignidad y reconstruir proyectos de vida.

 

La combinación de fe, trabajo y comunidad sigue siendo la base de un modelo que transforma no sólo economías locales, sino también corazones y familias enteras.

Colabora con REMAR Mendoza

 

El trabajo que se realiza en Mendoza es posible gracias al esfuerzo constante y al apoyo de personas comprometidas con la transformación social.

Colaborar con REMAR Mendoza es sembrar esperanza en vidas que han decidido cambiar su historia. Cada aporte ayuda a sostener los Hogares de Cambio de Hábitos, la producción agrícola y los programas sociales que devuelven dignidad y futuro a quienes más lo necesitan.

Sumarse es ser parte de un nuevo comienzo para muchas personas en Argentina.