Voluntarios de REMAR República Dominicana entregan alimentos, útiles escolares y el mensaje de salvación en una de las zonas más vulnerables de la frontera con Haití.

Una jornada de amor en Pedro Santana

 

El equipo de voluntarios de REMAR en República Dominicana se desplazó recientemente hasta el municipio fronterizo de Pedro Santana, en la provincia de Elías Piña, una de las zonas más empobrecidas del país, ubicada en la frontera con Haití.

 

Hasta este lugar marcado por el hambre y la extrema pobreza, los voluntarios llevaron alimentos, regalos y, sobre todo, el mensaje de salvación y esperanza. Decenas de niños esperaban con alegría su llegada, recibiendo útiles escolares, juguetes y apoyo que representa mucho más que ayuda material: es una señal clara de que no están solos.

 

Durante la visita también participaron personas mayores en condiciones muy vulnerables, quienes enfrentan dificultades relacionadas con la edad, la salud y la precariedad en la que viven. Para ellos, cada visita es un alivio y una bendición.

 

Alegría compartida en el proyecto de Los Cacaos

 

El equipo también visitó el proyecto que REMAR desarrolla en Los Cacaos, donde los niños recibieron con entusiasmo a los voluntarios. Allí se continúa fortaleciendo el comedor social que diariamente provee alimentos a los menores, además de brindar apoyo escolar y acompañamiento constante.

 

En cada actividad, el mensaje central es claro: hay esperanza, hay amor y hay un Dios que no olvida a quienes atraviesan tiempos difíciles.

 

Cecadillo: una comunidad marcada por la necesidad

 

La jornada incluyó la visita a la comunidad de Cecadillo, perteneciente al distrito municipal de Río Limpio, dentro del municipio de Pedro Santana.

 

Cecadillo se encuentra en una franja fronteriza históricamente afectada por profundas carencias. La provincia de Elías Piña ha sido señalada durante años como una de las más pobres del país, con altos niveles de necesidades básicas insatisfechas. En esta zona rural, el hambre y la desnutrición infantil continúan siendo una realidad preocupante.

 

Muchas comunidades enfrentan aislamiento, limitaciones en infraestructura y dificultades para acceder a servicios básicos como salud, educación de calidad y alimentación adecuada. Aunque existe movimiento comercial en la frontera, este no logra transformar las condiciones estructurales de pobreza que afectan a numerosas familias.

 

Llegar hasta Cecadillo implica recorrer caminos difíciles, pero también significa llevar ayuda donde más se necesita. La presencia de REMAR en este lugar refleja un compromiso firme con las comunidades olvidadas y con las personas que luchan diariamente por sobrevivir en condiciones muy adversas.

 

Un compromiso que continúa

 

El trabajo que REMAR realiza en esta región no se limita a visitas puntuales. A través del comedor social, los niños reciben alimentación diaria; los adultos mayores reciben apoyo básico y medicinas; y las familias encuentran acompañamiento espiritual y humano.

 

Aún queda mucho por hacer. Las necesidades son grandes y constantes, pero cada aporte recibido se convierte en una herramienta para seguir avanzando.

Un llamado a sumar esperanza

 

Hoy más que nunca, estos proyectos necesitan el apoyo de más personas comprometidas con la solidaridad y la compasión. Con tu colaboración, podemos:

 

  • Llegar a más niños con alimento y educación.
  • Brindar medicinas y apoyo a más ancianos.
  • Extender el mensaje de esperanza a más familias en la frontera.

 

En un lugar donde la necesidad es tan profunda, cada ayuda cuenta y cada gesto marca la diferencia.