Voluntarios de REMAR República Dominicana entregan alimentos, útiles escolares y apoyo a decenas de familias vulnerables en una de las zonas más necesitadas de la frontera haitiana.
Los voluntarios y misioneros de REMAR República Dominicana han realizado un nuevo viaje solidario a la comunidad de Los Cacaos, frontera con Haití, como parte del seguimiento continuo al proyecto de apoyo que la organización desarrolla en esta localidad fronteriza.
En esta ocasión, el equipo trasladó alimentos, útiles escolares, material de oficina y diferentes recursos destinados a fortalecer el funcionamiento de la escuela y el comedor social que atienden diariamente a decenas de niños y familias en situación de vulnerabilidad.
La entrega incluyó un archivador para la organización de la documentación escolar, materiales educativos y otros elementos necesarios para seguir acondicionando espacios donde los niños puedan aprender, crecer y desarrollarse en un ambiente seguro, digno y acogedor.
Un lugar donde se alimenta también el corazón
Cada día, alrededor de 100 niños reciben atención en el comedor social impulsado por REMAR en Los Cacaos. Allí no solo encuentran un plato de comida, sino también un espacio donde reciben cariño, acompañamiento y palabras de ánimo que fortalecen su esperanza en medio de circunstancias difíciles.
Durante esta visita, los voluntarios prepararon una comida especial que fue recibida con gran alegría por niños y adultos de la comunidad. Un menú completo con arroz, carne, ensaladas y bebidas permitió compartir un momento de celebración y fraternidad que para muchas familias representa una ocasión extraordinaria.
Además, se entregaron regalos a los niños y bolsas de alimentos a personas mayores y familias que atraviesan situaciones de extrema necesidad.
“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber.”
Mateo 25:35
Un canto de fe y gratitud
Antes de compartir la comida, los niños vivieron un momento muy especial al levantar sus voces para cantar “Cuán Grande es Él” en creol, su lengua materna. Con alegría y sencillez, expresaron su gratitud a Dios en una escena que conmovió profundamente a todos los presentes.
Por unos instantes, las dificultades quedaron en silencio y solo se escuchó la fe de niños que cantaban con todo su corazón. Un recordatorio de que, aun en medio de la necesidad, la esperanza sigue viva y Dios continúa obrando en cada vida.
“Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; y su grandeza es inescrutable.”
Salmo 145:3
Haití: una realidad que sigue demandando ayuda
La situación que vive Haití continúa siendo una de las más complejas de la región. Décadas de inestabilidad política, crisis económicas, desastres naturales y dificultades sociales han afectado especialmente a los sectores más vulnerables de la población.
Los niños son, con frecuencia, quienes sufren las consecuencias más duras de esta realidad. Muchos crecen sin acceso regular a una alimentación adecuada, educación de calidad o condiciones básicas que les permitan desarrollarse plenamente.
Al mismo tiempo, numerosas personas mayores carecen de recursos para cubrir necesidades esenciales como alimentos, medicinas o atención básica, lo que hace que cualquier ayuda recibida tenga un valor incalculable.
Más de veinte años sirviendo a Haití
REMAR trabaja en Haití desde el año 2005, desarrollando programas de atención social, protección infantil, alimentación, educación y ayuda humanitaria.
A lo largo de estos más de veinte años, voluntarios y misioneros han recorrido miles de kilómetros para llevar apoyo a comunidades vulnerables, incluso en los momentos más difíciles que ha atravesado el país.
Desde República Dominicana, los equipos realizan periódicamente largos desplazamientos hasta comunidades como Los Cacaos para garantizar que la ayuda continúe llegando a quienes más la necesitan.
Este compromiso sostenido ha permitido construir relaciones de confianza con las comunidades locales y mantener viva una labor que sigue transformando vidas día tras día.
Una esperanza que sigue creciendo
Cada visita, cada bolsa de alimentos entregada, cada útil escolar distribuido y cada comida compartida representan mucho más que ayuda material. Son una muestra tangible de amor, solidaridad y compromiso con personas que enfrentan enormes desafíos cotidianos.
La labor desarrollada en Los Cacaos continúa creciendo gracias al esfuerzo de voluntarios, colaboradores y personas solidarias que creen que es posible cambiar realidades y abrir nuevas oportunidades para la infancia haitiana.
Las necesidades siguen siendo enormes y el desafío continúa creciendo
REMAR invita a empresas, organizaciones, iglesias, instituciones y personas solidarias a unirse a este proyecto de vida que está llevando alimento, educación y esperanza a cientos de niños y familias en Haití.
Tu colaboración puede ayudar a ampliar el alcance de esta misión, fortalecer el comedor social, equipar la escuela, distribuir más alimentos y seguir llegando a comunidades donde la ayuda es urgente y necesaria.
Juntos podemos hacer que más niños tengan acceso a educación, alimentación y oportunidades para construir un futuro mejor.
Porque cada gesto de solidaridad puede convertirse en una respuesta de esperanza para quienes más lo necesitan.


















