Remar SOS en el campo de refugiados de Moria instrumentos de amor y esperanza para miles de personas

El Campo de Refugiados de Moria, considerado el campo más grande para refugiados, enfrenta cada día una dura realidad, que a través de los medios de comunicación poco se comenta, un lugar donde viven casi 20,000 personas esperando por un cambio de vida y un futuro mejor para ellos y sus familias.

 

 

El equipo de misioneros de REMAR SOS en el Campo de Refugiados de Moria nos ha enviado un reporte del trabajo tan importante que se realiza en ese lugar, con capacidad para 2,500 personas, pero donde viven actualmente casi 20,000, refugiados de varias nacionalidades la mayoría afganos, sirios, iraquíes, incluso nigerianos. Han sido tres meses muy duros para el equipo de trabajo, en los que debido a la pandemia del COVID 19 no ha habido voluntariado que llegue del extranjero, aunque el trabajo seguía siendo el mismo.

 

 

Desde allí nos cuentan un poco de la situación y las actividades que REMAR desarrolla: “REMAR SOS actualmente se ocupa de atender la línea de mujeres y niños, repartiendo el desayuno, la comida y la cena a más o menos 2,500 comidas. REMAR abre la carpa a las 6:00 de la mañana, ya que las mujeres a partir de las 5:00 a.m. empiezan a ponerse en la fila, esperando el desayuno que es repartido a las 8:00 a.m. Los voluntarios de REMAR han hecho bancos con palets para que las mujeres no esperen de pie tanto tiempo y puedan descansar sobre todo en el invierno que es muy duro.”

“Adicionalmente a la repartición de alimentos, se continúa con el proyecto de la escuela, que se realiza en el tiempo entre el desayuno y la comida del mediodía, donde se atiende a los niños y se realizan diferentes actividades para ayudar y motivar de alguna forma a que el día se haga más fácil de llevar, estén entretenidos, tenga una convivencia más llevadera y puedan olvidar por un tiempo la realidad que les está tocando vivir con sus familias.”

 

“La función de la escuela es muy importante, ya que hay muchos niños entre 7 y 10 años que nunca han asistido a la escuela y no saben leer y escribir. REMAR en Suiza está trabajando en la presentación de un proyecto para presentar en diversas entidades de ayuda, para que puedan apoyar desde allí este trabajo, subvencionando una pequeña merienda para los niños, que les motive para asistir al tiempo de la escuela.”

 

 

“La vida en el Campo de Refugiados transcurre día a día, alejados de toda la comodidad que se vive en muchos lugares, aún así han sido capaces de crear dentro del campamento unas pequeñas tiendas para poder sobrevivir, creando hornos para hacer pan, peluquerías, incluso tiendas para coser y planchar, para hacer la vida más agradable en medio de tantas limitaciones.”

 

 

“El testimonio del trabajo de REMAR SOS en ese lugar es muy bueno, el Director del campo y los militares que están en ese lugar se sorprenden de todo lo que se realiza y el cariño que los refugiados tienen al equipo de REMAR, ya que cuando hay alguna revuelta hacen una cadena para proteger la carpa en la que cada día Dios les ha guardado, suplido, animado y esforzado en todo. Miles de refugiados viven con la esperanza de salir de Lesbos y llegar a Alemania, Suecia y otros países de Europa, pero mientras su situación no se resuelva, sigue siendo un sueño que muy pocos pueden alcanzar…»

 

Damos gracias a Dios por el trabajo del equipo de misioneros y voluntarios en ese lugar, quienes son instrumentos de amor y esperanza en medio de miles de personas refugiadas, que esperan cada día un cambio de vida y volver a la tranquilidad y seguridad que un día vivieron.

 

«Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.» Mateo 5:16

Tags :

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *