Las asociaciones Mensajeros de la Paz y Specchio d´Italia se han unido a Remar SOS para colaborar juntos en la ayuda que se da a las personas damnificadas por el terremoto en Turquía. Juntos podemos hacer mucho más, y uniendo fuerzas llegamos a más lugares.

La asociación Mensajeros de La Paz ha realizado una donación para gastos de 30,000€, que serán utilizados en adquirir materiales y alimentos necesarios para poder cubrir las necesidades básicas de las familias cuyas viviendas han quedado destruidas, y han quedado a expensas de la ayuda de ONGs y asociaciones, en lo que poco a poco la situación se reestablece.

La fundación Specchio d´Italia ha donado a Remar SOS Turquía, dos vehículos de carga, uno de valor de 30000€ y otro de valor de 20000 euros. Uno de los vehículos ya ha salido desde Italia hacia Turquía cargado con medicamentos.



Las autoridades turcas han catalogado los seísmos ocurridos el pasado 6 de febrero como “los más mortíferos de la historia” del país. Se han visto seguidos por más de 11.000 réplicas,  la cifra total de fallecidos en Turquía y Siria ronda los 54.500 muertos, y hasta el momento se han demolido más de 36.000 edificios.

Cuando ocurrió la tragedia un equipo de voluntarios de Remar SOS se desplazó hasta Turquía para ayudar a los damnificados por el terremoto.

En este momento contamos con unas instalaciones donde se reparten alrededor de 1,000 comidas diarias, desayuno, comida y cena. También se ha habilitado un lugar para que las familias puedan dormir en tiendas de campaña, y se les reparten mantas y ropas de abrigo. Y contamos con una ambulancia y un equipo de médicos para atender primeros auxilios y emergencias.



Seguimos trabajando en favor de todas las familias cuyas vidas han sido repentinamente rotas por este terremoto. Nuestro objetivo es mostrar el amor y la compasión a través de nuestras acciones. Los voluntarios trabajan cada día con misericordia, ofreciendo manos amigas y palabras de consuelo y esperanza.

1 Corintios 15:58

58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.