Tus manos hacen falta: llamado misionero

 

Los datos hablan por si solos: el 42,7% de la población del mundo viven, malviven, en situación de pobreza extrema.

Los datos hablan por si solos: el 42,7% de la población del mundo viven, malviven, en situación de pobreza extrema. Millones de personas que muchos días se van a dormir sin haber hecho siquiera una comida. Millones de niños que padecen malnutrición y miles más que mueren cada día de hambre.

 

“ayuda

 

El voluntariado es una de las claves para cambiar estas cifras. Cada persona del llamado primer mundo tiene la posibilidad de hacer algo por los que nada tienen. Entre todos podemos hacer de éste mundo un lugar más justo y solidario. Donaciones de material o económicas. Trabajos a tiempo parcial o completo. Campañas de promoción de obras sociales. Etc, etc, etc.

 

“ayuda

 

REMAR está presente en 72 países y necesita voluntarios y misioneros para que esta obra de solidaridad y de amor se mantenga activa y crezca. Es mucho el trabajo por hacer y las necesidades económicas, materiales y, sobre todo, de personal, hacen que se ralenticen algunas de las emergencias a las que se acude. Se puede colaborar de mil maneras y ser parte de la solución o quedarse en casa mirando para otro lado y ser parte del problema. Martin Luther King decía “No me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena.»

A los voluntarios y misioneros de la ONGD REMAR INTERNACIONAL les llena de satisfacción ver los resultados de su trabajo en la transformación de muerte a vida en niños y adultos de los cinco continentes y hacen un llamamiento de estas líneas para despertar conciencias y animar a aquellos que tengan algo que compartir para que no lo duden más y den ese paso que marca la diferencia entre hacer lo correcto luchando por la justicia y transitar por la vida anodinamente.

Si necesitan más información de cómo colaborar o quieren formar parte de esta gran familia que es REMAR contacten a través del correo electrónico info@remar.org

REMAR 32 AÑOS…Porqué SU corazón es inmenso y SU ayuda siempre llega.