Alimentos, mobiliario, pintura y provisiones viajan desde España para apoyar los hogares de acogida de REMAR en Santo Domingo y las misiones humanitarias que se realizan en la frontera con Haití

 La ONG REMAR en España ha realizado el envío de un contenedor de 45 pies con destino a República Dominicana, cargado con alimentos, mobiliario, pintura y diferentes recursos destinados a fortalecer la labor social y humanitaria que REMAR desarrolla en Santo Domingo y en la frontera con Haití.

 

Este nuevo envío representa un importante apoyo para los hogares de acogida, las tiendas solidarias y los proyectos de asistencia que los voluntarios y misioneros de REMAR mantienen activos en una de las zonas con mayores necesidades del Caribe.

 

Un envío cargado de ayuda y esperanza

 

El contenedor incluye alimentos enlatados, legumbres, garbanzos y otros productos básicos destinados principalmente a los comedores y hogares infantiles que REMAR sostiene en Santo Domingo, donde niños y adolescentes reciben atención integral, alimentación y cuidado diario.

 

Además, se ha enviado mobiliario y equipamiento para fortalecer el funcionamiento de las tiendas solidarias de REMAR en República Dominicana, cuya actividad contribuye al sostenimiento de la obra social y la atención a personas vulnerables.

 

También forman parte de la carga materiales como pintura y diferentes insumos necesarios para mejorar las instalaciones y seguir acondicionando espacios de acogida y atención comunitaria.

 

Ayuda que llega hasta la frontera con Haití

 

Una parte importante de este esfuerzo está dirigida al trabajo humanitario que REMAR desarrolla en la comunidad de Los Cacaos, en la frontera entre República Dominicana y Haití.

 

Desde Santo Domingo, equipos de voluntarios y misioneros viajan frecuentemente hacia esta zona para llevar alimentos, medicinas, útiles escolares y apoyo a niños, adultos mayores y familias en situación de extrema necesidad.

 

La llegada de estos equipos representa un momento de alegría y esperanza para muchas personas que viven en condiciones muy difíciles. Cada visita lleva no sólo ayuda material, sino también cercanía, ánimo y acompañamiento humano para quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

 

Un trabajo que sigue creciendo gracias a la solidaridad

 

La labor que REMAR realiza tanto en República Dominicana como en Haití es posible gracias al compromiso de voluntarios, colaboradores y personas solidarias que hacen posible cada envío y cada proyecto.

 

Este contenedor es el resultado de un esfuerzo conjunto en el que muchas personas han colaborado para reunir todo lo necesario y continuar apoyando a quienes más lo necesitan.

 

A través de estas acciones, REMAR continúa llevando un mensaje de amor, esperanza y dignidad a comunidades vulnerables, recordando a muchas familias que no están solas.

 

Hogares infantiles y ayuda humanitaria permanente

 

En Santo Domingo, REMAR sostiene hogares de acogida para niños, niñas y adolescentes, ofreciendo alimentación, educación, acompañamiento y un entorno seguro para menores en situación de riesgo social.

 

Al mismo tiempo, la organización mantiene activa su ayuda humanitaria en Haití, especialmente en comunidades fronterizas donde la pobreza, la inseguridad alimentaria y la falta de recursos afectan gravemente a la población.

 

Los envíos solidarios permiten reforzar tanto la atención diaria en los hogares infantiles como las misiones humanitarias que continúan desarrollándose en la frontera.

 

Un llamado a seguir colaborando

 

Las necesidades siguen creciendo y la ayuda es más necesaria que nunca. REMAR hace un llamado a personas, empresas, instituciones y entidades solidarias, tanto dentro como fuera de República Dominicana, para continuar apoyando esta labor y hacer posible nuevos envíos humanitarios.

Cada colaboración ayuda a sostener hogares infantiles, alimentar a familias vulnerables y continuar llevando esperanza a comunidades que enfrentan grandes dificultades. Porque incluso en los rincones más olvidados del mundo, un gesto de amor y solidaridad puede cambiar vidas.