Remar en Caracas: en Navidad, llevando Alegría y Solidaridad.

Voluntarios de Remar llevando alegría y esperanza a las zonas más conflictivas y pobres de Caracas.

Caracas, capital de Venezuela, es considerada una de las 3 ciudades más peligrosas y violentas del mundo, y debido a la situación actual de su población, el índice de Desarrollo Humano que elabora las Naciones Unidas para medir el progreso de un país, y que en definitiva nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, indica que los venezolanos tienen en general, una mala calidad de vida.

REMAR llegó a Venezuela con el objetivo de trabajar en favor de los más necesitados en el año 1999. Desde entonces se han venido desarrollando acciones de carácter asistencial, y dando auxilio a la población más vulnerable como niños, adolescentes, madres en abandono y víctimas de violencia familiar, abarcando también a adultos de la tercera edad sin recursos económicos, y trabajando en rehabilitación para hombres y mujeres con adicción a las drogas y el alcohol.

La crisis económica y social que está sufriendo la población en Venezuela es conocida mundialmente. La situación que estamos viviendo como consecuencia de la Pandemia por COVID19, está agravando la situación de un país que ya tenía un alto porcentaje de personas viviendo en el umbral de la pobreza, y que ahora han visto cómo se han agravado mucho más sus circunstancias.

Ante esta situación, los voluntarios de Remar Caracas, movidos por la compasión y la misericordia hacia los más necesitados, se ponen en acción. Con mucho gozo y amor hacia aquellos que sufren las consecuencias de la crisis, se han puesto en marcha y en este tiempo de Navidad, han repartido en los barrios y zonas más vulnerables de Caracas alimentos y artículos de primera necesidad entre las familias más necesitadas, además de llevar un mensaje de paz, ánimo y esperanza, tratando así de alegrar sus vidas.

Los voluntarios de Remar continúan incansables, ofreciendo su ayuda a aquellos que más lo necesitan, y en este año 2021 que comienza, continuaremos con el mismo entusiasmo, porque el amor de Dios nos impulsa.

“y si compartes tu pan con el hambriento y satisfaces el hambre de los afligidos, entonces tu luz brillará entre las tinieblas, y la oscuridad que te rodea será como el mediodía.” - Isaías 58:10-12